Informe
Otálvora
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Se acelera conformación de estructura paramilitar
oficial en Venezuela
*** Senador brasileño de izquierda denuncia
humillación a Vargas Llosa
*** Empresas de ingeniería petrolera venezolanas
van a la quiebra: PDVSA prefiere las brasileñas
*** Relaciones especiales de Chávez con la
Odebrecht
*** Lula aborta decisión del gobierno venezolano
a favor del sistema chino de TV digital.
La
acción represiva que la policía política
ejerció contra Mario Vargas Llosa a su llegada
a Venezuela esta semana, se convirtió rápidamente
en un bumerán de mala imagen internacional para
el gobierno de Hugo Chávez. En el alto gobierno
se produjo encontronazos por la orden de molestar ostensivamente
al escritor peruano, considerada por algunos líderes
chavistas como una torpeza mediática.
El
Senado brasileño reaccionó contra la “humillación”
a Vargas Llosa, resaltándose el hecho de que
la petición fue hecha por un hombre con historial
académico y político de izquierda: Cristovan
Buarque.
La
conformación de una estructura armada, paralela
a la militar, controlada directamente por el Presidente
y con tareas de control del orden interno, se está
acelerando en Venezuela. La legislación militar
decretada por Hugo Chávez en julio del 2008 creó
la Milicia Nacional, como un “cuerpo especial
que estará en todo tiempo adiestrado”.
La estructura de la Milicia es paralela a la Fuerza
Armada Nacional y su Comandancia reposa directamente
en el Presidente de la República.
La
militarización de civiles avanza en dos niveles
simultáneos. La nueva Ley de los Consejos Comunales
establece funciones de “seguridad y defensa”
a estas instancias conformadas por habitantes mayores
de 15 años de edad. Por otra parte, la nueva
legislación laboral que hace trámite en
la Asamblea Nacional, incluiría la actividad
militar obligatoria.
El
gobierno venezolano ha hecho pública la existencia
y operación de Comités de Defensa de la
Revolución, copia de los CDR cubanos. La semana
pasado un CDR impidió que obreros de la gobernación
del estado Miranda (en manos de un opositor) realizaran
obras en una vía que comunica a Caracas con la
ciudad satélite de Guarenas. Afiches con el logo
de los CDR han sido colocados en los alrededores del
presidencial Palacio de Miraflores.
Mientras
la estatal brasileña Petrobrás abandonó
lotes petroleros que le fueron asignados por Hugo Chávez
en la Faja del Orinoco, la constructora brasileña
Odebrecht ha decidido ingresar fuerte en el sector petrolero
venezolano. La decisión está basada en
una especialísima relación que mantiene
esta empresa con Chávez y coincide con la crisis
que viven las empresas venezolanas asfixiadas por la
moratoria de pagos de PDVSA. Durante una reciente rueda
de prensa conjunta entre Chávez y Lula, el mandatario
venezolano narró chistes y bromas que habría
hecho a “don Emilio”, refiriéndose
a Emílio Odebrecht, dueño y jefe de la
directiva del emporio Odebrecht.
Un
año atrás, Odebrecht procuraba la compra
de una importante empresa de ingeniería petrolera
venezolana. En alguna de aquellas negociaciones llegó
hasta a colocarse precio a la operación. La empresa
por la que Odebrecht mostró mayor interés
en 2008 ahora es una de las que están a punto
de desaparecer, afectadas por la falta de asignación
de proyectos y la suspensión de pagos por parte
de PDVSA.
En
medio de la crisis de las empresas de ingeniería
petrolera venezolanas, la brasileña Odebrecht
se dispone a concretar acuerdos directos con PDVSA para
proveerla de servicios. En su declaración firmada
el pasado martes en Salvador (estado de Bahía),
Lula y Chávez manifestaron “su alegría”
(la versión en castellano difundida por Caracas
dice “beneplácito”) por la creación
de “empresas prestadoras de servicio de ingeniería
y construcción” entre la privada brasileña
y la estatal venezolana.
Parte
del préstamo que el gobierno Venezuela solicitó
a Brasil y que le fue conferido esta semana, estaría
destinado a financiar un pacto con Odebrecht en materia
petroquímica. Según informó Luciano
Coutinho, presidente del Banco Nacional de Desenvolvimento
Econômico e Social, Chávez había
solicitado US$ 300 millones para Propilsul, una empresa
conformada por la brasileña Braskem (es decir,
Odebrecht) y la estatal venezolana Pequiven.
Brasil
insiste en participar en el lucrativo negocio del cambio
de tecnología televisiva en Venezuela. En medios
internacionales vinculados con el negocio tecnológico,
se esperaba para mediados de mayo el anuncio sobre el
estandar de televisión digital que oficialmente
asumirá el país. Desde el interior del
gobierno se filtró que, por razones políticas,
Venezuela se disponía a asumir el recién
implementado estandar chino de televisión digital.
Esta noticia habría creado malestar en el gobierno
brasileño donde se aspira que su socio venezolano
asuma el sistema ISDB-Tb, versión brasileña
del protocolo japonés ISDB-T de televisión
digital.
El
sábado 25 de abril tras esperar largas horas
de antesala, el canciller brasileño, Celso Amorim,
fue recibido por Chávez en Miraflores. Amorim
informó en esa ocasión sobre las condiciones
que políticos de oposición y empresarios
brasileños habían colocado para dar luz
verde al ingreso de Venezuela al Mercosur. El brasileño
pidió apresurar las negociaciones arancelarias
pendientes, lo que se produjo a finales de mayo. En
esa misma ocasión, Amorim mencionó a Chávez
el tema de la televisión digital y el interés
de Lula de convertir el estándar nipo-brasileño
en el dominante en Suramérica. La presión
brasileña habría logrado frenar el anuncio
venezolano a favor de China, a la vez que se programó
una exhibición del sistema nipo-brasileño
a autoridades venezolanas, la cual ya se cumplió.
Como
parte de la oferta brasileña para conquistar
el mercado venezolano de TV digital, el gobierno brasileño
está dispuesto a exonerar el pago de royalties
de los componentes informáticos de su sistema.
En el encuentro celebrado en Brasil el pasado 26 de
mayo, Lula ofreció a Chávez suministrar
gratuitamente la licencia del software Ginga. Se trata
de un producto informático desarrollado por profesores
de las universidades Católica de Río de
Janeiro y Federal de Paraíba y que es parte del
aporte brasileño al sistema japonés ISDB-T.
Brasil alega, además, que su sistema permite
el acceso de población de bajos ingresos a servicios
de telecomunicaciones. La oferta quedó debidamente
registrada en el Comunicado Conjunto firmado por Lula
y Chávez.
Aunado
a los costos que representarán para las plantas
de TV emigrar hacia la TV digital, el grueso del negocio
se concentra en la venta de millones de televisores
y receptores para el nuevo sistema. El censo del 2001
reflejó que el 88% de los hogares venezolanos
poseen por lo menos un aparato de TV. Este porcentaje
debe, por lo menos, haberse mantenido en los últimos
años, lo cual da una idea de las dimensiones
del negocio que representará convertirse en el
proveedor de los equipos fijos y portátiles que
capten las nuevas señales de TV en Venezuela.
La
promoción del sistema nipo-brasileño de
TV se convirtió en política oficial de
la Cancillería de Brasil. El cálculo de
Brasilia supone que el ingreso al mercado venezolano
será garantía para imponer el sistema
en Bolivia y probablemente en Ecuador y Nicaragua. Cuba
también fue tocada por los brasileños
para que adopte el sistema ISDB-T. Perú ya lo
asumió, mientras Argentina estaría negociando
que parte de las plantas para ensamblaje de televisores
y receptores se instalen en territorio argentino y no
sólo en Brasil. Abastecer los mercados andinos
y sureños permitiría a Manaos convertirse
en el gran productor suramericano de la nueva tecnología
de TV.
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