Informe
Otálvora
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EEUU, con ayuda de Brasil, neutralizaron el Plan Castro
- Chávez para confrontar a Obama
*** Gobierno venezolano resta importancia a discurso
de Obama en Trinidad
*** Chávez confirmó que existen propuestas
delimitadoras para el Golfo de Venezuela
*** Néstor Kirchner aspira ser jefe militar
de Suramérica.
Veinticuatro
horas antes de arrancar la Cumbre de Puerto España,
los presidentes de EEUU y Brasil sostuvieron una larga
conversación telefónica. En ella habrían
repasado el clima previo a la reunión presidencial
que se cumplió en Trinidad desde el viernes pasado
en la noche.
Las
diplomacias de Washington y Brasilia coincidían
en el interés de desmontar el Plan Castro-Chávez
de crear un clima de confrontación y de convertir
la Cumbre en un torneo entre Obama y Chávez.
En esa dirección ambos gobiernos habían
ido preparando diversos escenarios para restarle relevancia
a la línea confrontacional impulsada por Chávez
y que tuvo su epicentro en la “Cumbre” que
el venezolano organizó en Cumaná con los
países que reciben ayuda financiera en el esquema
ALBA.
Ante
el Plan Castro-Chávez, Washington y Brasilia
habrían acordado la solicitud de EEUU a la presidenta
de Chile (y presidenta del UNASUR) de un encuentro entre
Obama y los mandatarios de la organización que
reúne a los países suramericanos. Fue
la vía diplomática para diluir la operación
mediática alrededor de Chávez, a la vez
que fortalecía a la UNASUR como instancia política
subregional y a Lula como articulador de la política
EEUU-Suramérica.
El
ingreso a la sala de reuniones para el acto de apertura
de la Cumbre de Trinidad debía cumplirse en orden
alfabético inverso. Por ese motivo, el presidente
venezolano ingresó primero a la sala y a continuación
debían ingresar los mandatarios de Uruguay y
EEUU. Fuentes cercanas a la organización del
evento comentaron que EEUU solicitó alterar el
orden de ingreso a la sala, por lo cual Obama fue el
penúltimo en ingresar. El Departamento de Estado
habría buscado capear una eventual impostura
del venezolano.
La
escena para el encuentro entre Obama y Chávez
habría sido moldeada cuidadosamente por la diplomacia
de EEUU. Aprovecharon el momento cuando todos los presidentes
estaban preparándose para el inicio del acto
de instalación de a Cumbre. Esto le permitió
a Obama tomar la iniciativa de acercarse a Chávez
para saludarlos a la vista de todos.
Pocos
minutos luego de producirse el saludos informal entre
Obama y Chávez, los medios de comunicación
oficiales venezolanos distribuyeron un juego de cinco
fotografía y un texto. En la descripción
del breve encuentro, los responsables de prensa y propaganda
oficial definieron el hecho como “histórico”.
Tras el acto de apertura de la Cumbre, Chávez
ante la prensa se refirió al gesto de Obama y
lo calificó como un acto de caballerosidad.
En
términos de impacto mediático, Obama logró
salir airoso de lo que pudo ser una costosa emboscada
a su imagen pública. Chávez obtuvo su
deseada fotografía con Obama y los diplomáticos
brasileños respiraron tranquilizados.
Las
fotos Obama-Chávez parecieron complacer a todos
aunque la evaluación de varios analistas consultados
es que la imagen del Chávez como jefe del “antiimperialismo”
radical quedó lesionada. Las imágenes
distribuidas por su propia gente los mostraban exageradamente
“plácido” ante el Presidente del
“Imperio”.
Mientras
en Puerto España Chávez hablaba del saludo
de Obama, en Caracas la cadena radial oficial YVKE Mundial
colocó en su página web una nota titulada
“Obama no aportó mucho en su discurso en
la Cumbre de las Américas.” Fue la primera
evaluación oficial venezolana sobre las propuestas
de Obama para la región. La cadena radial es
parte del aparato mediático del Ministerio de
Información de Chávez.
El
encuentro de Hugo Chávez y Alvaro Uribe en Caracas,
a principios de semana en Caracas, fue básicamente
un nuevo intento de pactar en términos políticos
un modus vivendi entre los dos mandatarios. Oficialmente
la agenda estuvo cargada de temas económicos,
aunque los resultados concretos en materia comercial
fueron magros. La propuesta colombiana de formar un
acuerdo macro que regule el comercio bilateral no ha
tenido respuesta concreta de Venezuela. Incluso la cuota
de vehículos que Chávez autorizó
importar desde Colombia es notablemente menor que la
concedida durante el año 2008.
Los
presidentes acordaron, una vez más, mantener
un contacto directo para evitar crisis bilaterales.
Según varias fuentes, durante su conversación
privada el tema de las Farc fue ampliamente tocado.
Sobre
el tema de la delimitación en el Golfo de Venezuela,
Chávez reconoció que existen propuestas
delimitadoras y aseguró que su gobierno continuará
las negociaciones con Colombia. De esta forma, Chávez
no negó que las comisiones negociadoras hubiesen
alcanzado algunas conclusiones para una propuesta delimitadora.
Chávez
se refirió expresamente a que su gobierno mantiene
“un colchón” en el Golfo. Pareciera
que el Presidente quería de esa manera referirse
a áreas que no han sido incorporadas en los planes
de exploración gasífera del Proyecto Rafael
Urdaneta ante la hipótesis de que pudieran corresponder
a Colombia.
El
primer presidente de la Comisión Negociadora
con Colombia durante el régimen de Chávez,
fue el abogado Isaías Rodríguez, cuado
ejercía como Vicepresidente Ejecutivo de la República.
Se trata de uno de los operadores del chavismo en el
área jurídica quien además ha sido
Fiscal General y miembro de Tribunal Supremo de Justicia.
Rodríguez fue reemplazado por el general José
Olavarría Jiménez en el 2001. Olavarría
cayó en desgracia ante el régimen y fue
sustituido por Pavel Rondón en el 2005. Desde
el 2001 aparecen también como negociadores el
abogado Franciso Nieves-Croes y la profesora Giovanna
De Michelle.
Desde
mayo del 2008, cuando se formalizó la creación
de la UNASUR, la presidente Cristina Kirchner ha intentado
llevar a su marido y ex presidente Néstor Kirchner
al cargo de Secretario General de la nueva organización
suramericana. Inicialmente, el cargo había sido
asignado por unanimidad al ex presidente ecuatoriano
Rodrigo Borja, quien renunció antes de posesionarse,
por inconformidad con el esquema asumido por Unasur.
Rafael Correa comprometió su apoyo con la pareja
gobernante en Argentina, presentando la postulación
de Néstor Kirchner al cargo de Secretario de
la Unasur.
El
nombre del argentino fue vetado por el gobierno uruguayo
de Tabaré Vásquez, alegando el pleito
que ambos países mantienen por la construcción
de plantas papeleras a orillas de la frontera común.
Todavía
en diciembre pasado, Argentina hacía esfuerzos
para que de la Cumbre de Unasur celebrada en Bahía
(Brasil) emergiera la designación de Néstor
Kirchner, lo cual no se produjo.
Dos
semanas atrás se pudo conocer que la señora
Kirchner está en procura de un cargo distinto
para su marido: la Secretaría General del Consejo
de Defensa Suramericano. Se trata de una posición
de reciente invención y que formaría parte
del Consejo militar de Unasur. Paraguay, Bolivia y Ecuador
ya le dieron el apoyo a Kirchner.
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