Informe
Otálvora
*** Malestar en Caracas por éxito de EEUU en
Honduras
*** Chávez se incorpora a campaña electoral
en Brasil
*** Espionaje venezolano acusa a Colombia de contraespionaje
*** Aviones regalados por Venezuela a Ecuador serían
usados para ataques contra barcos enemigos en caso
de guerra
*** Activados acuerdos militares de Colombia con Brasil
e Israel.
El
proceso de deterioro de las relaciones oficiales entre
Venezuela y Colombia se agudizó en la semana
que concluye. Incluso la repatriación de los
cadáveres de colombianos asesinados en la frontera
por un grupo guerrillero, se convirtió en un
episodio conflictivo, dado la falta de conexiones operativas
diplomáticas entre los dos países. Diversos
voceros oficialistas venezolanos acusan a Bogotá
por la presencia de “paramilitares” en la
frontera común.
A
media semana, el gobierno venezolano hizo público
un texto que contendría declaraciones rendidas
por funcionarios del DAS en medio de un proceso interno
de ese organismo de seguridad colombiano. El texto haría
referencia a operaciones de “contrainteligencia”
que Colombia desarrolla ante Venezuela, Ecuador y Cuba.
Caracas presentó este documento, cuya veracidad
no fue negada por Bogotá, como prueba de una
operación de “espionaje” de Colombia
contra Venezuela. Copia del informe habría sido
entregada por Caracas a Ecuador. Analistas de defensa
consultados comentaron que curiosamente al hacer público
este documento, Venezuela quedó en evidencia
en cuanto a que mantiene instancias de espionaje operativas
sobre Colombia. Se espera que en los próximos
días Caracas insista en el tema del “espionaje”
de Colombia en Venezuela al cual buscaría dar
alta resonancia política interna.
Notorio
malestar causó en el gobierno venezolano el acuerdo
suscrito entre el presidente interino de Honduras, Roberto
Micheletti y el depuesto Manuel Zelaya. Tanto EEUU como
Brasil, los dos países directamente involucrados
en las gestiones, emitieron comunicados oficiales saludando
la firma del Acuerdo Tegucigalpa-San José-Diálogo
Guayamuras. En tanto, la representación de Venezuela
en la OEA, a manos del embajador Roy Chaderton, secundado
por Nicaragua, mostró poco agrado por el documento
concertado luego que Washington interviniera directamente
en la crisis hondureña.
El
acuerdo firmado en Honduras contempla que el Congreso
apruebe la restitución de Zelaya, lo cual dependerá
de una decisión política de los grandes
partidos del país. Esa decisión no está
asegurada, por lo cual la restitución de Zelaya
aún no puede darse como un hecho.
Hugo
Chávez se sumó a la campaña electoral
brasileña. El presidente brasileño incluyó
a la ministra Dilma Rousseff en la comitiva que lo acompañó
a Venezuela esta semana. El jueves en la noche, en una
cena servida en el otrora Hotel Humboldt en la cima
del Cerro El Avila, se produjo un encuentro entre Lula,
Chávez y la candidata oficialista brasileña.
Al día siguiente, durante un acto con militancia
femenina, Chávez anunció su apoyo a Rousseff
asegurando que “su corazón” le dice
que será la próxima presidente de Brasil.
Esta
semana se concretó la entrega a Ecuador de tres
de los seis cazabombarderos Mirage 50 que el presidente
de Venezuela decidió donarle a su colega Rafael
Correa.
La
formación de aviones venezolanos que viajaron
a Ecuador vía Panamá, según medios
internacionales, incluía además de los
Mirage, un avión de transporte Hércules
C-130 y un Boeing B-707. Se presume que estos últimos
fueron utilizados para el traslado de repuestos y dotación
de armas de los Mirage.
Inicialmente
el gobierno de Ecuador anunció que recibiría
una donación de seis cazabombarderos Mirage 50
pertenecientes a la Fuerza Aérea venezolana,
los cuales destinaría al entrenamiento de pilotos,
transmitiendo la impresión de que se trataría
de aparatos en relativo mal estado. Pero la versión
sobre el uso limitado a funciones de entrenamiento de
los Mirage quedó olvidada poco después
que las primeras tres aeronaves posaron en territorio
ecuatoriano el pasado jueves 29 de octubre.
El
jefe del Comando de Operaciones Aéreas y Defensa
de la Fuerza Aérea de Ecuador, general Alonso
Espinosa, durante el acto de entrega, informó
a los medios que la donación cubrirá una
“debilidad grande que tenía Ecuador en
cuanto a capacidad de ataque aire-mar”. De esas
pocas palabras se dedujo que la provisión de
armas entregada por Venezuela incluiría misiles
aire-superficie, propias para la guerra en el mar y
no para combate de organizaciones guerrilleras. Los
militares ecuatorianos no estarían planeando
destinar los Mirage a tareas de control terrestre fronterizo
para lo cual, por lo demás, son poco útiles
este tipo de aeronaves.
La
inclusión de misiles en la donación hecha
por Chávez a Ecuador fue confirmada el viernes
pasado por el propio presidente de ese país.
Los militares ecuatorianos, quienes andan en gestiones
para comprar una docena de aviones Mirage en versión
surafricana Cheetah, han decidido ampliar su capacidad
de respuesta aérea contando con el respaldo de
Correa.
La
Fuerza Aérea ecuatoriana ha dejado ver que dentro
de las hipótesis de conflicto externo que tienen
en vistas, existe la eventualidad de choques armados
en el mar. Analistas consultados no descartan que además
de Colombia, Perú sea la otra hipótesis
de conflicto externo que manejan en Ecuador.
La
repulsa que mostraba el presidente Correa hacia los
gastos bélicos parecieran ya cosas del pasado.
Aparte de la compra de helicópteros militares
Dhruv a India y aviones SuperTucano a Brasil, Ecuador
se estaría convirtiendo en un cliente de la industria
bélica rusa. Esta semana Correa viajó
a Rusia, escoltado por medio centenar de funcionarios
públicos incluyendo nueve ministros. Uno de los
tema tratados fue el de la compras de material bélico
como parte de un esquema de ingreso de Rusia al sector
energético ecuatoriano. Ecuador mencionó
la adquisición de “aviones tácticos
no tripulados” rusos, así como helicópteros
y camiones para mejorar la capacidad de movilización
de sus tropas. La agencia Novosti comentó que
las conversaciones de Ecuador con Rusia incluirían
el suministro de Sukhoi Su-30MK2, análogos a
los comprados por Venezuela.
La
plenaria del senado brasileño aprobó esta
semana el acuerdo de cooperación militar suscrito
entre Lula da Silva y Álvaro Uribe en julio del
año 2008, durante una visita del brasileño
a Colombia. Uno de los propósitos de ese acuerdo
es promover la cooperación “en cuanto a
la industria aeronáutica, naval y terrestre,
así como a la adquisición de productos
y servicios de defensa”.
Acuerdos
militares entre Colombia e Israel se materializarán
en el arranque de producción bélica en
territorio colombiano. Esta semana el Ministerio de
Defensa de Colombia anunció el inicio en el 2010
de su producción de fusiles Galil ACE para uso
de sus fuerzas militares y para la exportación.
El Galil es el arma de dotación de los soldados
colombianos. El comunicado de Bogotá mencionó
igualmente que comenzará a producir “cohetes
aire-tierra”, sin preciar más detalles
al respecto. Colombia aspira a convertirse en proveedor
de fusiles Galil a fuerzas armadas de la región.
Medios de prensa menciona el interés de Panamá
en adquirir un lote de este armamento.
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